El 18 de enero de 1974, en el marco del Salón SPORTURIS, dedicado al Deporte y al Camping, se habilitó una Zona Experimental de Trial, una iniciativa habitual en este tipo de certámenes con el objetivo de acercar esta especialidad al gran público.
En el centro de los pabellones se construía un recorrido específico, con obstáculos artificiales que reproducían los pasos más característicos del Trial: piedras, troncos, desniveles y zonas técnicas de equilibrio. Este espacio permitía mostrar, en un entorno cerrado, la esencia de un deporte que hasta entonces se desarrollaba mayoritariamente en la montaña y en espacios naturales.
Por la Zona Experimental pasaban diferentes pilotos, que realizaban exhibiciones pilotando motos de Trial ante numerosos espectadores. Las demostraciones despertaban gran interés y curiosidad, ya que permitían observar de cerca la técnica, el control y la precisión necesarios para superar los obstáculos, así como las características específicas de las motos de esta especialidad.
Estas exhibiciones en ferias y salones especializados jugaron un papel importante en la difusión y popularización del Trial, acercándolo a un público más amplio y urbano. La Zona Experimental de Trial del Salón SPORTURIS de 1974 permanece como un claro ejemplo de cómo este deporte supo adaptarse a nuevos espacios sin perder su identidad.




























































































































































