La edición de 1969 de las 24 Hores de Montjuïc, disputada el fin de semana del 5 y 6 de julio y organizada por la Peña Motorista Barcelona en el Circuit de Montjuïc, fue la 15ª de esta emblemática prueba y la tercera cita de la Copa FIM de resistencia de aquella temporada.
Aquel año marcó un hito para la industria motociclista española: la Bultaco TSS 360 24 Horas logró la primera de sus dos victorias en Montjuïc, reivindicando el orgullo de la marca frente a sus grandes rivales nacionales, OSSA y Montesa.
El triunfo fue para la pareja formada por Salvador Cañellas y Carles Rocamora, que completaron un total de 684 vueltas al trazado de Montjuïc. Su actuación combinó rapidez, regularidad y una gestión impecable de la mecánica en una carrera especialmente exigente.
El resultado no fue casual. Ya en su debut en la edición de 1968, la TSS 360 había generado enormes expectativas, solo la rotura del cigüeñal, a pocas horas del final, evitó una victoria que parecía asegurada. Aun así, aquella actuación fue memorable, con dos remontadas espectaculares tras sendos problemas mecánicos y rodando en cabeza con varias vueltas de ventaja frente a motocicletas extranjeras, teóricamente superiores.
Con estos antecedentes, el potencial del proyecto liderado por Francisco Xavier Bultó quedaba fuera de toda duda. La combinación del bastidor de la TSS 350 con el motor procedente de El Bandido, destacado por su fiabilidad y por una entrega de potencia ideal para el exigente trazado de la montaña de Montjuïc, dio como resultado una máquina extraordinariamente competitiva.
No es de extrañar que el propio Cañellas la definiera como “lo máximo que había entonces en dos tiempos”. Una afirmación que refleja perfectamente el nivel de una moto digna de la firma creadora de la Bultaco Metralla MK2, y que en 1969 terminó por materializar todo su potencial con una victoria histórica.