La Zona de Trial del Salón del Automóvil, celebrada el 13 de abril de 1975, fue uno de los grandes focos de atención de la XVII edición del Salón Internacional del Automóvil de Barcelona.
A pesar de celebrarse en un contexto económico especialmente complejo, marcado por la crisis del petróleo, la muestra consiguió unas cifras destacadas: 250.000 metros cuadrados de superficie total, de los cuales 60.000 metros cuadrados se destinaron a stands expositivos.
El fuerte impacto de la crisis energética, con una caída generalizada de las ventas y un precio del barril de petróleo que se había multiplicado por diez, condicionó claramente el sector del automóvil. Sin embargo, el Salón supo adaptarse a la situación, apostando por propuestas espectaculares y de gran atractivo para el público. En este contexto, la Zona de Trial, instalada en pleno centro de la Plaza Univers, se convirtió en una de las áreas más visitadas y comentadas del certamen.
La zona de Trial ofrecía un recorrido artificial cuidadosamente diseñado, con obstáculos de roca, troncos y desniveles, que recreaban fielmente las condiciones de una competición al aire libre. Esta instalación permitía a un público mucho más amplio y urbano observar de cerca la destreza de los pilotos.
La iniciativa supuso un importante impulso para la difusión del Trial en Barcelona, reforzando su imagen como deporte de precisión y espectáculo, y demostrando su capacidad para integrarse en grandes eventos internacionales.













































