SALÓN DEL AUTOMÓVIL 1968

El Salón del Automóvil de Barcelona celebraba su décima edición, un evento que supuso un verdadero punto de inflexión al recibir el reconocimiento internacional de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA). Esta distinción consolidó al Salón como una de las citas más relevantes del sector en Europa y destacó la proyección de la industria automovilística española.

Para la industria nacional, la década de los sesenta era un momento de transformación y modernización, consciente de la necesidad de ponerse al nivel de los países europeos más avanzados. En este contexto, SEAT brilló con la presentación del 124, un modelo que simbolizaba la ambición de la marca por liderar el mercado y acercarse a los estándares internacionales.

Otro de los stands más concurridos fue el de Authi, que presentó por primera vez el Mini 1275 C, despertando gran interés entre el público por su diseño compacto y prestaciones dinámicas.

Asimismo, el stand de Bultaco acaparó la atención de los asistentes, consolidando la presencia de la marca en el Salón y destacando la pujanza del motociclismo español dentro del ámbito tecnológico y deportivo.