El 25 de mayo de 1975, la localidad de Figueres, en la comarca del Alt Empordà (Girona), acogió una prueba puntuable del Campeonato de España de Motocross, consolidándose como un punto de referencia para este deporte en Cataluña y a nivel nacional.
El Circuito de Els Arcs, situado junto a la autopista AP7, ofrecía un trazado permanente de alto nivel, con secciones técnicas y saltos exigentes que ponían a prueba tanto la destreza de los pilotos como la puesta a punto de sus motos. Esta infraestructura, reforzó la reputación de Figueres como sede de Motocross, convirtiendo a Els Arcs en uno de los circuitos más reconocidos de Cataluña y España, capaz de reunir a lo mejor del panorama nacional.
La organización del evento estuvo a cargo de la Penya Motorista Figueres, que asumió la preparación del circuito, la señalización del recorrido, la coordinación con los equipos y participantes y todas las medidas de seguridad necesarias. Gracias a su dedicación, la prueba se desarrolló con éxito y contribuyó a afianzar la creciente afición por el Motocross en Cataluña.
El Motocross de Figueres de 1975 se recuerda no solo por la calidad técnica de la carrera, sino también por el ambiente vibrante que rodeaba el evento, la pasión de los aficionados, la profesionalidad de los organizadores y la participación de los mejores pilotos hicieron de esta cita un hito dentro del calendario nacional de Motocross.









































































































