Jorge Capapey Larrosa (Belchite, 1945) destacó en el panorama estatal del Motocross durante la década de 1970, etapa en la que logró proclamarse tres veces Campeón de España de la especialidad. Nacido en Aragón, se trasladó con tan solo doce años a Cunit (Baix Penedès, Tarragona), donde sus padres habían encontrado trabajo en la finca de San Antonio. Ese cambio de entorno marcaría decisivamente su trayectoria personal y deportiva.
Criado en un ambiente estrechamente vinculado al mundo del motor, rodeado de motos y pilotos, Capapey desarrolló desde muy joven una fuerte atracción por la competición. Su lugar de residencia y el contexto motociclista de la zona propiciaron una vinculación natural y permanente con la marca Bultaco, a la que estuvo ligado durante toda su carrera deportiva. Con sus colores consiguió consolidarse como uno de los referentes nacionales del Motocross en aquellos años de gran crecimiento para la disciplina.
Por otra parte, Bimbo, empresa multinacional mexicana fundada en 1945, comenzó comercializando pan de molde blanco, pan tostado y pan negro envueltos en celofán, hasta convertirse con el tiempo en la mayor empresa panificadora del mundo. En 1975, en una interesante acción promocional junto a Bultaco, lanzó la colección de cromos titulada “El Mundo de las Motos”.
En las panaderías podían adquirirse productos como el Bucanero, el Tigretón o el Bony, populares pastelitos de Bimbo que incluían en su interior un sobre con cromos de la colección. Esta campaña supuso una innovadora combinación entre deporte, juventud y marketing, acercando el mundo del motociclismo a miles de niños y aficionados.
Dentro de esta iniciativa promocional, Jorge Capapey fue protagonista de una serie de retratos realizados para el álbum de Bimbo, convirtiéndose en imagen de aquella colección y reforzando su proyección pública más allá de los circuitos. Su presencia en los cromos consolidó su popularidad y dejó testimonio gráfico de una época dorada del Motocross.



