En el verano de 1977, cualquier excusa era válida para seguir transmitiendo la pasión por la motocicleta. En esta ocasión, F.X. Bultó, Don Paco, quiso realizar un reportaje en San Antonio acompañado de sus nietos, en un ambiente familiar y distendido.
La jornada sirvió para reflejar no solo la relación de Don Paco con la marca que había fundado, sino también su deseo de compartir la afición por la moto entre generaciones, mostrando el lado más humano y cercano del motociclismo. Lejos de un planteamiento puramente comercial, el reportaje captó momentos espontáneos y naturales, en los que la moto era el nexo de unión entre abuelo y nietos.
Este encuentro en San Antonio quedó como testimonio de una forma de entender el motociclismo basada en la pasión, la familia y la continuidad, valores que siempre estuvieron ligados al espíritu de Bultaco.














































