En 1976, las ventas de automóviles continuaban en descenso, reflejo de un mercado en plena transformación y de la incertidumbre económica de la época.
La principal novedad del 18º Salón del Automóvil fue la presentación del Seat 131 Familiar, pensado para las familias españolas, y del 1200 Sport “Bocanegra”, que destacaba por su diseño innovador y deportivo.
Entre los anuncios más relevantes, Citroën anunció su intención de producir en España el modelo CX, mientras que Ford exhibió sus populares modelos Capri, Escort y Taunus, consolidando su presencia en el mercado europeo.
En el terreno de las motocicletas, Bultaco mostró su modelo Mercurio 175 GT, una moto de carretera de 175 cc que representaba la última propuesta de la marca en un año marcado por problemas de producción y dificultades internas. Este modelo, práctico y ágil, era una muestra del esfuerzo de la marca por mantenerse competitiva frente a la evolución del mercado del Enduro y las motos de calle.
Paralelamente al salón, se celebró un rally de motos antiguas que tuvo una gran acogida entre el público, aportando un aire nostálgico y participativo a la feria. Esta combinación de novedades modernas y vehículos históricos convirtió aquella edición en un reflejo de la transición de la automoción en España y Europa durante los años setenta.


















