VII TRIAL DE SAN ANTONIO 1969

San Antonio se vivía como una auténtica celebración dentro de la familia Bultaco.

Más allá de la competición, aquellas jornadas se convertían en un punto de encuentro para pilotos, mecánicos, amigos y aficionados, unidos por un ambiente de camaradería y una pasión común por el motociclismo.

La finca se transformaba así en un espacio donde el deporte, la innovación técnica y la convivencia se entrelazaban de forma natural, reflejando el carácter familiar y entusiasta que marcó los primeros pasos del Trial en Cataluña.