El Trofeo Memorial Polo Villamil, celebrado el 19 de noviembre de 1975 en Pelayos de la Presa (Madrid), fue una de las pruebas de Trial más destacadas de la zona centro durante los años setenta. La competición rendía homenaje a Polo Villamil, una figura clave del automovilismo español de las décadas de 1950 y 1960, reconocido tanto por su faceta de piloto como por su labor de mentor y formador de nuevas generaciones.
El entorno natural de Pelayos de la Presa, con su terreno granítico, fuertes desniveles y pasos técnicos, ofrecía un marco ideal para la práctica del Trial.
El Trofeo Memorial no solo destacaba por la calidad de su recorrido, sino también por el espíritu de respeto y reconocimiento a la figura de Polo Villamil, cuyo legado estaba profundamente ligado a la promoción del deporte del motor en España. Su influencia se reflejaba en el ambiente de la prueba, donde convivían pilotos experimentados y jóvenes promesas en un clima de aprendizaje y competitividad sana.
La edición de 1975 consolidó definitivamente al Trofeo Polo Villamil como uno de los mejores triales de la zona centro, una cita imprescindible para los aficionados y un ejemplo de cómo el Trial podía combinar homenaje, exigencia deportiva y tradición.




















































































