El Trial de Sant Llorenç, disputado el 2 de marzo de 1975, fue la 3ª prueba puntuable del Campeonato del Mundo de Trial de esa temporada. La competición se celebró en el entorno natural del macizo de Sant Llorenç del Munt, un escenario muy exigente y representativo del trial, con zonas técnicas sobre roca, fuertes desniveles y pasos naturales que ponían a prueba la habilidad y resistencia de los pilotos.
En aquellos años, el Mundial de Trial estaba en plena consolidación, y pruebas como Sant Llorenç tenían un gran peso tanto deportivo como simbólico, ya que España comenzaba a afianzarse como uno de los grandes referentes internacionales de esta disciplina.
La prueba reunió a los principales pilotos internacionales del momento, en una época marcada por el dominio de Bultaco, Montesa y OSSA.
Esta cita del calendario de 1975 contribuyó a reforzar el prestigio del campeonato y del Trial catalán y español, dejando huella como una de las pruebas más emblemáticas de aquella temporada.






















































