El 7 de mayo de 1977 se celebró un Todo Terreno Internacional.
Aunque no existe documentación archivada públicamente que especifique la localidad exacta de esta edición, el uso de la palabra Internacional indica que la prueba estaba abierta a participantes extranjeros y que su organización aspiraba a un nivel competitivo más amplio que una carrera exclusivamente local o regional.
En aquel momento, muchas de estas pruebas se celebraban en zonas rurales de Cataluña, donde la afición al motociclismo de campo estaba especialmente arraigada.
Este tipo de pruebas desempeñó un papel importante en la consolidación del Todo Terreno como especialidad motociclista en España, previa a la popularización formal del término enduro que se generalizaría en las décadas siguientes. Además, sirvió como escenario de competición para pilotos que posteriormente serían destacados en campeonatos nacionales e internacionales.
























































