La XII edición del Salón Internacional del Automóvil de Barcelona, celebrada en la primavera de 1970, confirmó el extraordinario momento que vivía la industria española de la automoción. El certamen, que ya gozaba de reconocimiento internacional desde 1968, reunía a los principales fabricantes nacionales e internacionales en una exposición que cada año atraía a cientos de miles de visitantes.
Como no podía ser de otra manera, Bultaco ocupó un lugar destacado con un stand que reflejaba la imagen deportiva y competitiva de la marca. Las motocicletas expuestas resumían la filosofía de CEMOTO: modelos nacidos de la competición y desarrollados para ofrecer las máximas prestaciones tanto en carretera como fuera de ella.
El stand de Bultaco destacaba por una presentación limpia y elegante, en la que las motos eran las auténticas protagonistas. Sin recurrir a grandes artificios, la marca conseguía transmitir una imagen de modernidad, innovación y éxito deportivo, valores que ya la habían convertido en una referencia tanto en el mercado nacional como en numerosos países de exportación.
Para Juan Luis Gaillard, fotógrafo oficial de Bultaco, el Salón suponía además una magnífica oportunidad para documentar la presencia de la marca en uno de los acontecimientos industriales más importantes del año. Sus imágenes no solo muestran las motos expuestas, sino también el ambiente que se respiraba alrededor del stand y el interés que despertaban entre el público.





































