Dublín, Irlanda, 1926 – 11 de noviembre de 2018.
Fue una de las figuras más influyentes del motociclismo irlandés de la posguerra. Piloto de Trial, velocista, empresario e importador, pertenecía a la tercera generación de una familia dedicada al mundo de la motocicleta desde finales del siglo XIX.
Su abuelo, Robert Lindsay, fundó la empresa familiar en 1897 y fue fabricante de las motocicletas Celtic, además de colaborar estrechamente con John Boyd Dunlop en el desarrollo de los primeros neumáticos inflables. Harry creció rodeado de motocicletas y muy pronto destacó como piloto. En 1948 ganó el Trial de Mount Venus, una de las pruebas clásicas de Irlanda, y durante los años cincuenta compitió tanto en Trial como en velocidad. En 1953 estableció el récord irlandés de velocidad sobre motocicleta con 143 mph (230 km/h), una marca extraordinaria para la época.
Como empresario, convirtió Lindsay’s Motorcycles en una referencia del motociclismo irlandés. Fue importador oficial de Bultaco para Irlanda y mantuvo una estrecha amistad con la familia Bultó, contribuyendo decisivamente a la implantación de la marca española en el país. Gracias a su iniciativa, un equipo Bultaco participó en el TT de la Isla de Man de 1967, donde Bill Smith y Tommy Robb lograron el primer y segundo puesto en la categoría Production 250.
Además de su faceta comercial, fue un gran mecenas del Trial irlandés, apoyando a numerosos pilotos durante décadas. Sus hijos, Alan y Ralph Lindsay, también destacaron como pilotos de Trial.
Continuó montando en motocicleta hasta bien entrada la octava década de su vida y reunió una importante colección de motocicletas históricas, parte de la cual fue subastada en 2012. Falleció el 11 de noviembre de 2018, a los 92 años, dejando un legado imborrable tanto en el Trial como en la historia de Bultaco fuera de España.