Claude Coutard

Francia, 1928 – 11 de julio de 2017

Fue uno de los pioneros del Trial francés y una de las personalidades más influyentes en el desarrollo de esta especialidad durante más de medio siglo. Piloto, organizador, dirigente federativo y concesionario de motocicletas, dedicó toda su vida a la promoción del Trial, convirtiéndose en una auténtica referencia para varias generaciones de aficionados.

Descubrió el Trial en 1951, tras asistir al Trial Internacional de Saint-Cucufa, cerca de París. Fascinado por aquella disciplina, comenzó a competir pocos años después y en 1959 se proclamó subcampeón de Francia, resultado que repetiría posteriormente, situándose entre los mejores pilotos franceses de su época. En los años sesenta fue uno de los pilotos más destacados sobre motocicletas Greeves, antes de pasar a competir con Bultaco Sherpa T, contribuyendo a la difusión de la marca española en Francia.

Su aportación al Trial fue mucho más allá de la competición. Convirtió su pasión en profesión al fundar Coutard Service, un concesionario especializado en motocicletas de Trial en la ciudad de Lyon, desde donde promovió la práctica de este deporte y apoyó a numerosos pilotos franceses. Paralelamente desempeñó funciones como director de carrera, organizador de competiciones y miembro de la Comisión de Trial de la Federación Francesa de Motociclismo (FFM), participando activamente en el desarrollo reglamentario y deportivo de la especialidad.

En 1980 creó el célebre Trial des Vieilles Tiges, una prueba reservada inicialmente a pilotos veteranos mayores de cuarenta años que, con el paso del tiempo, se convirtió en una de las competiciones clásicas más prestigiosas de Europa. Gracias a esta iniciativa contribuyó decisivamente a preservar el patrimonio histórico del Trial y a mantener viva la afición entre los pioneros de este deporte.

Claude Coutard también transmitió su pasión a su familia. Fue el padre de Charles Coutard, ocho veces campeón de Francia y uno de los mejores pilotos franceses de los años setenta y ochenta, y abuelo de Arthur Coutard, destacado especialista en freestyle Trial. Tres generaciones unidas por una misma pasión que convirtieron el apellido Coutard en uno de los más prestigiosos del Trial francés.

Falleció el 11 de julio de 2017, a los 89 años. La Federación Francesa de Motociclismo lo definió como un «ardiente defensor del Trial», mientras que numerosos pilotos y aficionados lo recordaron como uno de los grandes maestros y promotores de este deporte. Su legado permanece vivo no solo por sus resultados deportivos, sino por su extraordinaria labor como educador, organizador y divulgador del Trial en Francia.