El 19 de febrero de 1978, la localidad de Sant Celoni, en la comarca del Vallès Oriental, Barcelona, fue escenario de una intensa jornada de Motocross que reunió a pilotos de distintos niveles en una prueba muy representativa del Motocross catalán de la época.
La carrera, organizada sobre un circuito de carácter natural en las afueras del municipio, presentaba un trazado técnico y exigente, con zonas de tierra suelta, desniveles y curvas cerradas que obligaban a los pilotos a mantener un ritmo constante y preciso. Aunque no alcanzaba la dureza de los grandes circuitos internacionales, sí ofrecía un terreno lo suficientemente selectivo como para marcar diferencias entre categorías.
La prueba se estructuró en varias categorías, lo que permitió una amplia participación:
Junior: pilotos en fase de progresión, con mayor ritmo y experiencia
Senior: nivel consolidado, con participantes habituales del panorama nacional
Súper: la categoría reina, donde competían los pilotos más experimentados y competitivos
Cada categoría disputó sus correspondientes mangas, con salidas muy competidas y carreras en las que la regularidad fue clave, especialmente en un circuito que se iba degradando con el paso de las vueltas.




































































































































































