El 22 de mayo de 1977, Martorell (Barcelona), acogió una nueva prueba del Campeonato de España de Motocross, en una jornada que reunió a buena parte de los pilotos más destacados del panorama nacional.
La carrera estuvo marcada por el claro protagonismo de Fernando Muñoz (Montesa), que llegaba en un momento clave de la temporada. Tal como destacaba la prensa de la época, el piloto se impuso con gran autoridad, dominando la prueba con una superioridad evidente sobre sus rivales.
El circuito, de características típicas de terreno duro y técnico, favoreció a los pilotos más consistentes, aunque la diferencia de ritmo de Muñoz hizo que la carrera resultara, según algunas crónicas, incluso “cómoda” en cabeza.









