La mañana del 24 de marzo de 1959, apenas diez meses después del nacimiento de Bultaco, la Tralla 102 abandonó las instalaciones de la fábrica para protagonizar una sesión fotográfica destinada a la elaboración de su catálogo comercial y del material promocional de la marca. Aquellas imágenes, realizadas por el fotógrafo oficial Juan Luis Gaillard, no solo servirían para presentar al público la segunda moto de Bultaco, sino que, con el paso de los años, se convertirían en un valioso testimonio de los primeros pasos de una marca destinada a convertirse en leyenda.











