El 10 de marzo de 1974 bajo una lluvia intensa, se disputó en la comarca del Segrià, situada en la provincia de Lleida, el II Todo Terreno del Segre, prueba ya consolidada dentro del calendario nacional y puntuable para el Campeonato de España.
Tras el éxito de la primera edición, esta segunda convocatoria reunió a un elevado número de pilotos, atraídos por un recorrido exigente que discurría por caminos, pistas y zonas naturales características de la comarca. El trazado combinaba tramos rápidos con sectores más técnicos, poniendo a prueba la resistencia, regularidad y habilidad de los participantes.
El II Todo Terreno del Segre confirmó la idoneidad del Segrià como escenario para este tipo de competiciones y reforzó su papel dentro del motociclismo fuera del asfalto, consolidándose como una cita destacada del Campeonato de España de Todo Terreno.






































































































