2 DÍAS TODO TERRENO DE MADRID 1965

La sierra madrileña, con el entorno de Navacerrada como escenario principal, acogió el 31 de octubre de 1965 una de las pruebas más exigentes y prestigiosas del calendario nacional: los 2 Días Internacionales de Madrid de Todo Terreno.

En una época en la que el motociclismo off-road comenzaba a consolidarse en España, esta prueba se convirtió en un auténtico referente, reuniendo a pilotos nacionales e internacionales dispuestos a enfrentarse a un recorrido duro, técnico y marcado por las condiciones naturales de la sierra.

El itinerario, cuidadosamente diseñado por la organización, discurría por pistas forestales, caminos de montaña y senderos estrechos, atravesando zonas de gran desnivel y terrenos cambiantes. La altitud, el frío propio de finales de octubre y la variedad del terreno añadían un plus de dificultad a una prueba ya de por sí exigente.

Los participantes debían completar largas jornadas de conducción, combinando velocidad, resistencia y navegación, en un formato que ponía a prueba tanto la fiabilidad de las máquinas como la preparación física de los pilotos.

La prueba contó con la participación de algunos de los mejores especialistas nacionales del momento, con nombres destacados como Oriol Puig Bultó, Juan Soler Bultó, Casimiro Verdaguer o Javier Elizalde, habituales en este tipo de competiciones de todo terreno. Junto a ellos, numerosos pilotos privados y representantes de marcas como Bultaco y Montesa completaron una inscripción de gran nivel.

El ambiente fue el de las grandes ocasiones, con numerosos aficionados desplazados hasta distintos puntos del recorrido para seguir el paso de los pilotos en una disciplina que empezaba a despertar una gran afición en el país.

Los 2 Días Internacionales de Madrid se consolidaron como una de las grandes citas del todo terreno en España, sirviendo además como escaparate para las marcas nacionales, que demostraban la competitividad de sus motocicletas en condiciones reales y extremadamente exigentes.