ENTRENOS EN VILADECANS 1967

En 1967, los entrenos en Viladecans formaban parte de la intensa actividad motociclista que se vivía en Cataluña durante la década de los sesenta. El municipio de Viladecans, situado en la comarca del Baix Llobregat, Barcelona, ofrecía terrenos ideales para la práctica del Motocross: amplias zonas de tierra, caminos rurales y espacios abiertos donde se podían improvisar trazados exigentes y variados.

Aquellas jornadas de entrenamiento reunían tanto a pilotos experimentados como a jóvenes que empezaban a abrirse camino en el mundo del Motocross. Más que simples sesiones de preparación, los entrenos eran auténticos puntos de encuentro del motociclismo local. Allí se probaban nuevas configuraciones de motor, reglajes de carburación y ajustes de suspensión, en una época en la que la mecánica requería constante atención y conocimiento práctico.

Los circuitos, generalmente trazados sobre terrenos naturales, combinaban rectas rápidas con curvas cerradas, pequeños saltos y zonas bacheadas que se iban marcando con el paso de las vueltas. El estado del terreno cambiaba rápidamente, lo que obligaba a los pilotos a adaptarse y mejorar su técnica en cada sesión.

El ambiente era informal pero apasionado. Sin la presión de la competición oficial, los entrenamientos permitían experimentar, ganar confianza y fortalecer la camaradería entre pilotos y aficionados. En muchos casos, estas sesiones en Viladecans servían de preparación para pruebas que se celebraban en diferentes puntos de Cataluña, convirtiéndose en una pieza clave dentro del calendario no oficial del Motocross de 1967.

Con el tiempo, aquellos entrenos han quedado en el recuerdo como parte esencial del crecimiento del motociclismo en la zona, reflejando una etapa en la que la afición, el esfuerzo personal y la pasión por las motos impulsaban el deporte desde la base.