CLICE

Hablar de CLICE es hablar de una de las marcas españolas más emblemáticas del motociclismo off-road de los años sesenta y setenta. Su historia nació en 1964 de la iniciativa de Climent y Antonio Ceriola, responsables de los departamentos comercial y de exportación de Bultaco, quienes comenzaron fabricando guantes de piel para motocross destinados, principalmente, a la red internacional de importadores de la marca. El nombre CLICE surgió de la unión de las primeras sílabas de sus apellidos: CLIment y CEriola.

En 1966, Antonio Ceriola unió esfuerzos con los hermanos Toni y Estanis Soler, pioneros en la fabricación de botas de motocross en España. A partir de ese momento, CLICE amplió su catálogo con botas, equipamiento técnico y accesorios para la competición, convirtiéndose rápidamente en una referencia internacional para los pilotos de motocross, Trial, Enduro y Velocidad.

Durante más de una década, algunos de los mejores pilotos del mundo lucieron el inconfundible logotipo de CLICE. Su material acompañó a figuras como Yrjö Vesterinen, Bernie Schreiber, Manuel Soler, Martin Lampkin, Harry Everts, Ángel Nieto o Ricardo Tormo, contribuyendo a escribir una parte importante de la historia del motociclismo español.

Esta galería reúne fotografías, publicidad, catálogos y documentos originales de CLICE, un recorrido por la evolución de una marca que, nacida al amparo de Bultaco, terminó convirtiéndose en un referente por méritos propios para varias generaciones de pilotos y aficionados.

18 de enero de 1969

21 de diciembre de 1969

A finales de 1969, el entorno natural de Oliana (Leida) fue elegido como escenario para realizar una amplia sesión fotográfica destinada a ilustrar los nuevos catálogos comerciales de Clice.

Lejos del estudio, la empresa apostó por los paisajes del Prepirineo catalán para mostrar sus productos en un entorno real. Caminos y parajes naturales sirvieron como marco para unas imágenes que transmitían el espíritu de libertad, deporte y contacto con la naturaleza que comenzaba a definir el motociclismo de finales de los años sesenta.

Las instantáneas de Juan Luis Gaillard permiten conocer el trabajo que había detrás de aquellas campañas publicitarias. Más allá del resultado impreso en los catálogos, muestran la preparación de cada toma, la elección de los escenarios y el cuidado puesto en cada detalle para presentar el producto de la forma más atractiva posible.