CICLOMOTOR GT 1970

A comienzos de 1970, Bultaco continuaba explorando nuevos caminos sin renunciar a su espíritu innovador. Mientras la marca seguía cosechando éxitos en Trial, Motocross, Velocidad y Todo Terreno, también dedicaba esfuerzos al desarrollo de vehículos destinados a un uso más cotidiano.

Estas fotografías, tomadas el 12 de febrero de 1970, reúnen a Ignacio Bultó e Inés Bultó junto al nuevo ciclomotor GT, una de las apuestas de la fábrica para acercarse a un público joven que buscaba un medio de transporte práctico, ligero y económico.

La presencia de los hijos de Don Paco Bultó en este tipo de sesiones era habitual. Más allá de representar la imagen de la marca, ambos mantenían una estrecha relación con la fábrica y participaban activamente en la vida de Bultaco. Ignacio ya despuntaba como una de las grandes promesas del Trial español, mientras que Inés compartía desde pequeña la afición familiar por las motos.

El GT representaba una faceta poco conocida de Bultaco. Acostumbrada a fabricar motos de marcado carácter deportivo, la marca intentó trasladar parte de esa personalidad a un ciclomotor pensado para la movilidad diaria, demostrando que la innovación también podía aplicarse a los vehículos más modestos.

1 de abril de 1970

El 1 de abril de 1970 tuvo lugar la presentación oficial del nuevo ciclomotor GT de Bultaco, Modelo 60, en las instalaciones de Motoban, distribuidor de la marca en Barcelona.

Con este modelo, Bultaco daba un paso hacia un segmento completamente nuevo. Este ciclomotor fue pensado para la movilidad diaria, dirigido principalmente a un público joven que buscaba un vehículo económico, práctico y con una estética moderna, sin renunciar al carácter deportivo que siempre había distinguido a la marca.

La presentación en Motoban formó parte de la estrategia comercial diseñada por Bultaco para dar a conocer su nueva gama de 49 cc. A partir de ese momento el ciclomotor GT aparecía como una alternativa innovadora dentro del mercado de los ciclomotores.

27/08/1970

El fotógrafo oficial de la marca, Juan Luis Gaillard, regresó a la masía de San Antonio el 27 de agosto de 1970 para llevar a cabo un amplio reportaje fotográfico con el resto de los hermanos Bultó.

Aquel día, los jardines de la finca se transformaron en un auténtico estudio al aire libre. Las motos iban cambiando de escenario mientras los hijos de Don Paco posaban con absoluta naturalidad, reflejando el ambiente familiar que siempre caracterizó a Bultaco. No se trataba únicamente de mostrar un ciclomotor, sino de transmitir una forma de entender la afición y el motociclismo.

Muchas de aquellas fotografías fueron seleccionadas para ilustrar los catálogos comerciales de la marca y la publicidad del ciclomotor que llegarían a los concesionarios durante los meses siguientes. San Antonio no solo era el lugar donde nacían y se probaban muchas de las nuevas Bultaco, también era el escenario elegido para construir la imagen que la fábrica quería proyectar al mundo.

Con el paso de los años, estas sesiones fotográficas han adquirido un enorme valor documental. Gracias al archivo de Juan Luis Gaillard es posible conocer el proceso creativo que había detrás de aquellos catálogos y descubrir numerosas imágenes inéditas que nunca llegaron a publicarse.