Las últimas Bultaco Alpina correspondieron a los modelos 212 y 213, en cilindradas de 250 cc y 350 cc respectivamente. Estas versiones representaron el final de una saga que había marcado un hito en el motociclismo de montaña desde comienzos de la década de los setenta.
Ambos modelos se mantuvieron en producción y a la venta hasta prácticamente el cierre de la fábrica, en un contexto marcado por la grave situación financiera que atravesaba la empresa. Ante este escenario, Bultaco se vio obligada a abandonar progresivamente la fabricación de la Alpina, concentrando sus esfuerzos en la comercialización de un número cada vez más reducido de modelos.
Con motivo de esta última etapa, el equipo de la marca se reunió en Sant Feliu de Codines para realizar el último catálogo dedicado a la Alpina, un trabajo que simbolizó el final de un modelo histórico y de una filosofía de moto polivalente que había sabido ganarse el favor del público.
Los modelos 212 y 213 cerraron así una de las líneas más queridas de Bultaco, dejando un legado imborrable dentro del naciente segmento Trail y en la memoria de toda una generación de motoristas.






