El 23 de septiembre de 1972, el Circuito de Montjuïc, en Barcelona, fue escenario del Gran Premio de España de Motociclismo, cita que cerraba la temporada como la decimotercera y última prueba del Campeonato del Mundo de Motociclismo. El trazado urbano barcelonés volvió a ofrecer un marco espectacular para una jornada cargada de emoción y grandes resultados deportivos.
En la categoría reina de 500 cc, la victoria fue para el piloto británico Chas Mortimer, que se impuso en una carrera muy disputada sobre el rápido y exigente circuito de Montjuïc.
La gran sorpresa del día llegó en 350 cc, donde el joven piloto suizo Bruno Kneubühler logró una brillante victoria en su primer año de participación en el Campeonato del Mundo, confirmándose como una de las revelaciones de la temporada.
En la categoría de 250 cc, el triunfo fue para el italiano Renzo Pasolini, resultado que le permitió proclamarse Subcampeón del Mundo, cerrando así una destacada campaña.
La jornada fue especialmente memorable para Ángel Nieto, protagonista absoluto en las cilindradas pequeñas. En 125 cc, aunque la victoria correspondió al sueco Kent Andersson, Nieto aseguró el título de Campeón del Mundo de la categoría. Además, en la categoría de menor cilindrada, el piloto español completó un fin de semana espectacular al lograr su segundo título mundial, convirtiendo el Gran Premio de España de 1972 en una de las citas más recordadas de su carrera.
El GP de Montjuïc de 1972 quedó así grabado como una prueba histórica, cargada de talento, sorpresas y celebraciones, en uno de los escenarios más emblemáticos del motociclismo mundial.



















































































