TRIAL DE MATARÓ 1970

El Trial de Mataró, celebrado el 7 de junio de 1970, tuvo un marcado carácter social, concebido como una jornada destinada a fomentar la participación y la convivencia entre aficionados y practicantes de la disciplina. Este tipo de pruebas ocupaban un lugar fundamental dentro del calendario, ya que permitían acercar el Trial a un público más amplio y reforzar los lazos entre pilotos, clubes y seguidores.

El entorno natural de Mataró y sus alrededores, una vez más, ofreció un escenario adecuado para una prueba en la que el disfrute de la conducción y el espíritu deportivo primaron sobre la competitividad estricta.

La jornada se desarrolló en un ambiente distendido y familiar, con una destacada presencia de aficionados y pilotos locales, reflejando el creciente arraigo del Trial en la comarca del Maresme.