El Trial de Mataró (Barcelona), celebrado bajo la lluvia como la tercera prueba puntuable del Campeonato de Cataluña de Trial (CCT) de la temporada 1968-1969, se consolidó como una de las citas más relevantes del calendario.
La prueba, organizada por el Moto Club Mataró, reunió a algunos de los mejores pilotos del momento en un recorrido exigente, diseñado para poner a prueba tanto la habilidad técnica como la regularidad de los participantes.
Desarrollado en los alrededores naturales de la ciudad, el Trial combinó zonas de gran dificultad con otras más fluidas, atrayendo a numeroso público y confirmando el creciente interés por esta disciplina en Cataluña.
Su inclusión como prueba puntuable del campeonato reforzó el prestigio del Trial de Mataró y contribuyó a afianzar la importancia de la ciudad como uno de los enclaves clave en el desarrollo y consolidación del Trial durante finales de la década de los sesenta.



