12 HORAS DE TURISMOS DE BARCELONA 1969

Tras la celebración de las 3 Horas de Barcelona el sábado, el domingo 5 de octubre de 1969 el circuito urbano de Montjuïc vivió una de las grandes jornadas del automovilismo español con la disputa de las 12 Horas de Barcelona, una espectacular prueba internacional de resistencia organizada por el Club 600 de Barcelona.

La carrera representó un importante paso adelante respecto a las exitosas 6 Horas de Barcelona disputadas en 1967 y 1968. Aprovechando toda la infraestructura instalada en la montaña de Montjuïc durante el fin de semana, el Club 600 consiguió reunir una inscripción de primer nivel, con algunos de los mejores pilotos europeos y una impresionante representación de prototipos y gran turismos de la época.

Desde los entrenamientos quedó claro que los protagonistas serían los rápidos Porsche 908, que coparon las primeras posiciones de la parrilla. Entre ellos destacaban los coches de la Escudería Montjuïc y de la Escudería Calvo Sotelo, acompañados por Porsche 907, Porsche 910, Ford GT40, Chevron BMW, Alpine-Renault y Porsche 911 R, formando una de las parrillas más completas vistas hasta entonces en una prueba española de resistencia.

Durante doce horas, los equipos tuvieron que combinar velocidad, estrategia y fiabilidad sobre los 3,79 kilómetros del exigente circuito de Montjuïc. Sus rápidas rectas, los fuertes desniveles y curvas tan emblemáticas como Sant Jordi, la Font del Gat o Miramar sometían a pilotos y mecánicas a un esfuerzo constante, mientras miles de aficionados seguían la competición desde las laderas de la montaña.

Al caer la tarde, la victoria correspondió al Porsche 908 de Francisco «Paco» Godia y Juan Fernández, que ofrecieron una actuación impecable para imponerse en la primera edición de las 12 Horas de Barcelona. Aquella victoria confirmó el dominio de Porsche en la resistencia y consolidó definitivamente la prueba dentro del calendario nacional de velocidad.

Las 12 Horas de Barcelona de 1969 marcaron un antes y un después para el circuito de Montjuïc. El éxito deportivo y organizativo de aquella edición impulsó al Club 600 a seguir apostando por las grandes carreras de resistencia, dando origen años más tarde a los prestigiosos 1.000 Kilómetros de Barcelona, que situarían definitivamente a Montjuïc entre los escenarios europeos de referencia para este tipo de competiciones.