A finales de los años sesenta, Bultaco no limitó su actividad al mundo de la moto. La experiencia adquirida en el desarrollo de motores de dos tiempos permitió a la marca adentrarse también en otras aplicaciones mecánicas, entre ellas el karting, una disciplina que vivía un importante crecimiento tanto en España como en el resto de Europa.
Las fotografías, tomadas el 4 de enero de 1969, muestran una partida de motores destinada a esta especialidad. Estos propulsores eran el resultado de la constante evolución técnica desarrollada por los ingenieros de Bultaco, buscando ofrecer motores ligeros, fiables y con unas prestaciones muy competitivas para su época.
La implicación de Bultaco en el karting comenzó algunos años antes con motores de 125, 175 y 200 cc, y en 1969 la gama siguió ampliándose con nuevas versiones, entre ellas un motor de 250 cc. Aunque nunca alcanzaron la popularidad de las Sherpa, Pursang o Metralla, estos motores constituyen un interesante capítulo de la historia de la marca y demuestran la voluntad de explorar nuevos mercados aprovechando la reconocida calidad de su mecánica.


