El Motocross vivía en 1975 una etapa de fuerte expansión en Cataluña, con la creación de nuevos trazados permanentes que permitían consolidar calendarios más estables y fomentar la afición local.
En este contexto se celebró el I Motocross Prats de Lluçanès, el 22 de junio de 1975, en la comarca del Lluçanès (Barcelona).
La prueba tuvo un significado especial al coincidir con la inauguración del circuito permanente, una instalación que nacía con la vocación de convertirse en referente comarcal para la práctica de este deporte. Hasta entonces, muchas competiciones se organizaban en circuitos provisionales adaptados para cada ocasión, contar con un trazado fijo suponía un importante avance tanto a nivel organizativo como deportivo.
El nuevo circuito del Lluçanès ofrecía un recorrido variado, con zonas técnicas, saltos naturales y tramos rápidos que exigían pericia y resistencia a los pilotos. La jornada inaugural reunió a numerosos participantes y aficionados, que acudieron para presenciar no solo una carrera más de Motocross, sino el nacimiento de un espacio dedicado de forma estable a esta disciplina.
El I Motocross Prats de Lluçanès, marcó así el inicio de una nueva etapa para el Motocross en la comarca, consolidando la presencia del deporte en la zona y contribuyendo al crecimiento de la afición durante la década de los setenta.











































