El Trial de Les Santes de 1972, celebrado el 25 de julio en el marco de la Festa Major de Mataró, fue una de las pruebas motociclistas más destacadas del calendario catalán de Trial de principios de los años setenta. En una época dorada para el motociclismo off-road, la cita reunía a pilotos, aficionados y vecinos en un ambiente festivo que combinaba deporte, tradición y espectáculo.
Durante aquellos años, el Trial vivía una gran expansión en Cataluña, impulsado por la popularidad de marcas nacionales como Bultaco, Montesa y Ossa, auténticos referentes internacionales. El Trial de Les Santes se consolidó como una prueba exigente pero muy apreciada, tanto por su trazado como por el calor del público local.
La prueba contó con una notable participación de pilotos catalanes, muchos de ellos habituales del campeonato territorial y nacional.
El Trial de Les Santes de 1972 representa fielmente una época en la que el Trial era profundamente artesanal: motos ligeras, escasa protección, jueces de zona con libreta y lápiz, y una relación muy directa entre piloto y público. Este tipo de pruebas contribuyeron decisivamente a la consolidación del Trial catalán como uno de los más fuertes a nivel europeo.


























