A comienzos de los años setenta, el Trial no federado, popularmente conocido como «Triales Pirata», vivía uno de sus momentos de mayor efervescencia en Cataluña. Al margen de la estructura oficial de la Federación, estos triales surgían impulsados por la pasión de los aficionados, peñas motociclistas y ayuntamientos, que organizaban pruebas con medios modestos pero con una enorme respuesta popular.
Lejos de ser competiciones menores, muchos de estos triales reunían a pilotos de primer nivel, atraídos por la cercanía, la libertad organizativa y el ambiente festivo que se respiraba en cada prueba.
En ese contexto nació el 1er Trial d’Arenys de Munt, disputado el 15 de agosto de 1972, una fecha señalada que aprovechaba el carácter festivo del verano y la fiesta mayor del municipio para convertir el Trial en un auténtico acontecimiento local.
El entorno natural de Arenys de Munt, con sus rieras secas, zonas boscosas y terreno pedregoso típico del Maresme, ofrecía un escenario ideal para la práctica del Trial.
En aquel verano de 1972, Juan Luis Gaillard pasaba largas temporadas en Arenys de Munt, alojado en casa de sus primos. Su proximidad a la localidad y su pasión por el Trial le permitieron vivir la prueba desde dentro. Cámara en mano, no dejó de fotografiar cada instante del evento: los pilotos en acción, las motos apoyadas entre zona y zona y los jueces improvisados bajo el sol radiante de agosto.














































































































































