La localidad de Almacelles (Lleida), fue escenario de la 1ª Copa Junior Bultaco de Motocross, una iniciativa impulsada por Bultaco con el objetivo de fomentar la base del Motocross nacional y descubrir nuevos talentos.
En una época de gran crecimiento del Motocross en Cataluña, la marca apostó decididamente por las categorías inferiores, promoviendo una copa orientada a jóvenes pilotos que buscaban abrirse camino en la competición.
La prueba se concebía como una auténtica plataforma de formación, donde la igualdad mecánica jugaba un papel fundamental. Todos los participantes competían sobre la Bultaco Pursang, lo que garantizaba que las diferencias en pista dependieran exclusivamente del talento, la técnica y la capacidad de progresión de cada piloto.
La inscripción reunió a pilotos procedentes de distintos puntos de Cataluña y de otras regiones, muchos de ellos en sus primeras experiencias competitivas, pero todos con una gran motivación y ganas de destacar en un entorno exigente.
La Copa Junior de Bultaco representó una de las primeras iniciativas estructuradas para impulsar el Motocross de base en Cataluña, adelantándose a modelos formativos que años después se consolidarían en el motociclismo. Sin embargo, la desaparición de la marca poco tiempo después impidió dar continuidad a este tipo de proyectos, que apuntaban claramente hacia el futuro del deporte.































































































































































