El Trial de Manresa, en la comarca del Bages, Barcelona, se celebró el 19 de febrero de 1967 y fue una de las pruebas pioneras del Trial moderno en Cataluña.
En esa época, Cataluña y especialmente la zona de Manresa, era uno de los epicentros del motociclismo catalán, gracias al impulso de marcas como Bultaco, Montesa y OSSА, que revolucionaban la especialidad del Trial.
En los años 60 el Trial empezaba a consolidarse en Cataluña, influenciado por el modelo británico. La aparición de la Bultaco Sherpa T (presentada en 1965) marcó un antes y un después en la especialidad, situando al país en la élite internacional.
Manresa y su entorno ofrecían un terreno ideal: zonas de piedra, rieras y caminos de montaña, perfectos para el desarrollo de este tipo de competiciones técnicas.



