La temporada nacional de Motocross arrancó con fuerza el 26 de marzo de 1972 en Esplugues (Barcelona), en un circuito ya consolidado como referencia del calendario catalán.
Situado en las laderas de Finestrelles, el trazado de Ciudad Diagonal combinaba subidas duras, zonas rápidas y saltos naturales que exigían técnica y potencia.
El ambiente fue el de las grandes citas, numeroso público barcelonés, presencia de marcas punteras (Bultaco, Montesa, OSSA) y una parrilla de pilotos nacionales en pleno auge. No era una prueba cualquiera, Esplugues llevaba años siendo una de las carreras clave del campeonato de España, con nivel casi internacional.
La prueba se disputó con el terreno típico de principios de temporada, duro en algunas zonas pero con tramos removidos, lo que generaba roderas profundas vuelta tras vuelta. Esto obligó a los pilotos a dosificar y elegir bien las trazadas.
Desde el inicio destacó Domingo Gris, piloto muy sólido en este tipo de circuitos. Su pilotaje fue constante, sin errores graves, marcando diferencias especialmente en las zonas técnicas.
Detrás, la lucha fue intensa. Ignacio Bultó, representante de la saga Bultó, mantuvo presión durante buena parte de la carrera. Jesús Saiz se aseguró el podio con una actuación regular, aprovechando errores ajenos.
La victoria de Domingo Gris no fue fruto de una escapada espectacular, sino de regularidad y control, una característica clave del Motocross de la época.
Solo dos semanas después se disputaría el GP de España, lo que explica el alto nivel competitivo de estas carreras en Cataluña en ese periodo.

















