El 18 de julio de 1969, Juan Luis Gaillard realizó una sesión fotográfica dedicada a la Bultaco Lobito MK2, una moto concebida para un uso polivalente, capaz de desenvolverse con soltura tanto en carretera como en caminos y pistas. Estas imágenes formaban parte del material gráfico destinado a la promoción comercial del modelo, reflejando el cuidado que Bultaco ponía en la presentación de cada una de sus novedades.
La Lobito MK2 representaba la evolución de uno de los modelos más versátiles de la marca. Ligera, robusta y de mantenimiento sencillo, estaba orientada a un público joven que buscaba una moto apta para el uso diario, pero también preparada para disfrutar de las excursiones de fin de semana por caminos y senderos. La filosofía de este modelo anticipaba el concepto de motocicleta de ocio que pocos años después daría origen al segmento trail.
En las sesiones publicitarias, Juan Luis Gaillard cuidaba hasta el último detalle. La iluminación, los encuadres y la disposición de la moto tenían como objetivo destacar las líneas del depósito, la esbeltez del conjunto y los elementos mecánicos que definían la personalidad de la Lobito MK2. Estas fotografías serían utilizadas en catálogos, folletos comerciales, anuncios de prensa y diverso material promocional, contribuyendo a reforzar la imagen moderna y deportiva que Bultaco proyectaba a finales de los años sesenta.




















































