El 19 de noviembre de 1975, el equipo oficial Bultaco de Trial se reunió en Sant Quirze Safaja, uno de los escenarios habituales de entrenamiento y desarrollo de la marca, para realizar una sesión fotográfica institucional. Estas reuniones periódicas tenían un doble objetivo, documentar la evolución deportiva del equipo y reforzar la imagen de fábrica en un momento en que el Trial vivía una expansión internacional y Bultaco consolidaba su prestigio dentro de la especialidad.
La fotografía reunía a una parte fundamental de la estructura deportiva y técnica de la marca, reflejando el carácter casi familiar que definía el proyecto impulsado por D. Paco Bultó. Junto a él estaban figuras clave en la organización y el desarrollo técnico, como Oriol Puig Bultó, Ignacio Bultó, César Rojo y miembros del equipo y colaboradores como Estanis Soler, Jaume Bordoy, Pere Taulé, Ramon Tresserras, Miguel Blanc, Javier Cucurella, Alfons Soler y el joven piloto Manel Soler, una de las grandes promesas del Trial nacional tras su reciente éxito en el Campeonato de España.
Más allá del carácter promocional, estas sesiones reflejaban el fuerte vínculo entre pilotos, técnicos y directivos dentro del equipo oficial. Sant Quirze Safaja, no solo servía como escenario fotográfico, sino también como laboratorio natural donde se ponían a prueba soluciones técnicas y se consolidaba la identidad deportiva de Bultaco, una marca que en 1975 se encontraba en pleno reconocimiento internacional gracias a sus éxitos en el mundo del Trial.







































