A finales de los años sesenta, Bultaco seguía ampliando su gama con modelos capaces de combinar personalidad, prestaciones y una imagen inconfundible. Entre ellos destacaba El Bandido, una moto concebida para quienes buscaban una montura robusta, potente y diferente.
Estas fotografías, realizadas el 2 de febrero de 1968, muestran una original puesta en escena inspirada en el personaje que daba nombre al modelo. Con sombrero de ala ancha, pañuelo cubriendo el rostro y una actitud desafiante, el protagonista encarna el espíritu libre y aventurero que Bultaco quiso transmitir con esta motocicleta.
Más de medio siglo después, estas imágenes conservan intacta la fuerza de una época en la que la imaginación y la pasión por las dos ruedas iban siempre de la mano. Un pequeño viaje al pasado que refleja el carácter irreverente de una de las Bultaco más singulares de su tiempo.






