Montjuïc, 7 de octubre de 1973
La montaña de Montjuïc volvió a convertirse en el epicentro del motociclismo nacional con motivo de una nueva prueba puntuable para el Campeonato de España de Velocidad. Bajo un magnífico ambiente y con miles de aficionados repartidos por todo el trazado barcelonés, los mejores especialistas del momento ofrecieron una jornada de gran nivel en uno de los circuitos urbanos más rápidos y exigentes del calendario.
Desde primera hora de la mañana, los entrenamientos ya dejaron entrever la intensidad de la competición. Las estrechas diferencias entre los principales pilotos auguraban carreras muy disputadas, especialmente en las categorías pequeñas, donde la habilidad del piloto y el aprovechamiento del rebufo resultaban decisivos.
Entre los protagonistas de la jornada destacaban nombres tan conocidos como Ángel Nieto, Ricardo Tormo, Salvador Cañellas, Benjamín Grau y Víctor Palomo, referentes de una generación que estaba llevando el motociclismo español a las más altas cotas internacionales.
Las carreras se desarrollaron a un ritmo vertiginoso sobre el sinuoso recorrido de Montjuïc. Curvas rápidas, fuertes frenadas y continuos cambios de desnivel pusieron a prueba tanto a pilotos como a mecánicas. El público pudo disfrutar de adelantamientos espectaculares y de la precisión con la que los participantes negociaban curvas tan emblemáticas como la de Miramar o el Estadio.
Especialmente llamativa fue la actuación de los pilotos que luchaban por las primeras posiciones, rodando al límite entre los guardarraíles y aprovechando cada metro del circuito. Las imágenes de la jornada dejaron estampas inolvidables: motos inclinadas hasta rozar el asfalto, motores de dos tiempos rugiendo al unísono y pilotos afrontando cada vuelta con una determinación absoluta.
Al caer la bandera a cuadros concluyó una jornada que confirmó, una vez más, el excelente momento que vivía el motociclismo español en 1973. Montjuïc volvió a ofrecer un escenario incomparable para el deporte de la velocidad, dejando para el recuerdo carreras intensas y una afición completamente entregada a sus ídolos.













































































































































































