El 23 de febrero de 1969, Juan Luis Gaillard realizó una visita a Bassella (Lleida) para fotografiar uno de los vehículos más singulares relacionados con la historia de Bultaco: el Fórmula IV, un pequeño monoplaza de competición equipado con un motor Bultaco de 250 cc.
Las imágenes muestran el vehículo junto a Mario Soler y su hijo Estanis Soler, dos nombres inseparables de la historia del motociclismo en Bassella. Mario Soler destacó por su extraordinaria habilidad como mecánico y restaurador, reuniendo durante décadas una colección que acabaría convirtiéndose en el origen del actual Museu Moto Bassella, mientras que Estanis continuó esa labor de conservación y divulgación del patrimonio motociclista.
El Bultaco Fórmula IV constituye una de las realizaciones más desconocidas vinculadas a la marca del dedo rampante. Diversas publicaciones especializadas atribuyen su construcción a Mario Soler, indicando que el proyecto nació con un motor prototipo cedido por Don Paco Bultó y con la colaboración del piloto Salvador Cañellas en su desarrollo. Sin embargo, hasta el momento no hemos localizado documentación original de 1968 o 1969 que confirme de forma definitiva estos extremos, por lo que conviene considerar esta información como la versión más difundida, pendiente de ser corroborada mediante fuentes contemporáneas.
Sea cual fuera su origen, este monoplaza representa el espíritu innovador que caracterizó a Bultaco durante aquellos años. La experiencia acumulada en el desarrollo de motores de altas prestaciones permitió explorar nuevos caminos más allá de la motocicleta, dando lugar a un vehículo único que hoy forma parte de la historia del automovilismo y del motociclismo español.
Las fotografías de Juan Luis Gaillard constituyen, además, un valioso testimonio de aquella jornada en Bassella, conservando para la historia la imagen de un proyecto excepcional y de quienes contribuyeron a preservar una parte fundamental del patrimonio de nuestro motor.









