El Trial de Reyes, celebrado el 11 de enero de 1970, fue la primera prueba puntuable de la temporada del Campeonato de España de Trial, una edición clave en la consolidación de esta disciplina dentro del calendario competitivo nacional.
En 1970, el Campeonato de España de Trial estaba todavía en sus primeros años de vida, habiendo empezado en 1968, y ya contaba con una estructura competitiva consolidada y con la participación de muchos de los mejores pilotos de la época. En ese mismo año Ignacio Bultó, a los mandos de una Bultaco sherpa T, se proclamó finalmente Campeón del certamen nacional.
En el contexto histórico, el Trial de Reyes se consolidó en los años siguientes como una de las citas clásicas del calendario , sirviendo siempre como arranque del Campeonato de España de Trial.
















