El 8 de septiembre de 1968 se celebró una de las pruebas más exigentes y emblemáticas del motociclismo off-road de la época, los 200 km de Todo Terreno en el macizo de Sant Llorenç del Munt, en la provincia de Barcelona, Cataluña.
Esta zona, repartida entre las comarcas del Bages, el Vallès Occidental y el Moyanés, ofrece un terreno variado y desafiante, ideal para la práctica del Trial y las competiciones de motociclismo TodoTerreno.
El recorrido atravesaba caminos, senderos y pendientes naturales que exigían a los pilotos una gran habilidad técnica, resistencia física y un conocimiento profundo del terreno.
Las cimas más representativas del macizo, el Montcau con 1.052 metros y La Mola con 1.104 metros, se convirtieron en puntos estratégicos de la ruta, ofreciendo espectaculares panorámicas y retos de gran dificultad. En La Mola se encuentra el histórico Monasterio de Sant Llorenç del Munt, que da nombre al conjunto montañoso y que aportaba un fuerte valor simbólico e histórico a la prueba.
Esta edición de los 200 km de Todo Terreno se recuerda no solo por la dureza del recorrido, sino también por cómo integraba la naturaleza, la historia y la técnica del pilotaje en un mismo escenario, consolidando a Sant Llorenç del Munt como un enclave icónico dentro del motociclismo off-road en Cataluña.











