VI TRIAL DE SAN ANTONIO 1968

Los primeros Triales de San Antonio se vivían como una auténtica celebración en el seno de la familia Bultaco.

Más allá de la competición, aquellas jornadas reunían a pilotos, mecánicos, amigos y aficionados en un ambiente marcado por la camaradería y la pasión compartida por el motociclismo.

La finca se transformaba en un punto de encuentro donde el deporte, la innovación técnica y la convivencia se entrelazaban, reflejando el espíritu familiar y entusiasta que caracterizó los inicios del Trial en Cataluña.