Junto con Lola, Ander y Ane Miren, he tenido la suerte de conocer a personas maravillosas. Los amigos de mi hija se han convertido en mis amigos, y valoro mucho poder compartir momentos, risas y buenos recuerdos con ellos. Su compañía no solo alegra los días de mi hija, sino que también ha enriquecido los míos, y por eso estoy sinceramente agradecido.