El entorno de Caldetas (Barcelona), hoy Caldes d’Estrac, fue el escenario de una extraordinaria sesión fotográfica en la que Bultaco reunió a varios de sus pilotos más representativos, campeones de las distintas especialidades de la marca.
Alineados junto a sus motos, los protagonistas simbolizaban el espíritu deportivo de una fábrica que había convertido la competición en su mejor carta de presentación. Trial, Todo Terreno, Motocross y Resistencia compartían protagonismo en una imagen difícilmente repetible, reflejando el extraordinario momento deportivo que vivía Bultaco a comienzos de los años setenta. Las victorias nacionales e internacionales y el prestigio alcanzado por sus pilotos habían consolidado a la marca como una referencia indiscutible del motociclismo.