En la tarde del 4 de octubre de 1969, el circuito urbano de Montjuïc volvió a llenarse del inconfundible sonido de los motores con la disputa de las 3 Horas de Barcelona, una prueba nacional de turismos organizada por el Club 600 de Barcelona.
La carrera formó parte de un intenso fin de semana automovilístico que culminaría al día siguiente con las prestigiosas 12 Horas de Barcelona, una competición internacional de resistencia que reunió a algunos de los mejores pilotos y prototipos europeos. El Club 600 aprovechó el montaje completo del circuito para ofrecer al público un auténtico festival del motor, combinando pruebas nacionales e internacionales.
Las 3 Horas de Barcelona reunieron a los principales especialistas españoles de turismos, con una parrilla formada por Porsche, Alfa Romeo, BMW, Ford, SEAT y otras monturas que representaban lo mejor del automovilismo nacional de finales de los años sesenta. Durante tres horas, los pilotos mantuvieron un intenso duelo sobre el exigente trazado de Montjuïc, un circuito rápido, técnico y espectacular que obligaba a combinar precisión y resistencia mecánica.
Más allá de la competición, aquella jornada sirvió para calentar el ambiente de un fin de semana que situó a Barcelona en el centro del automovilismo europeo. Miles de aficionados acudieron a la montaña de Montjuïc para disfrutar de unas carreras que marcaron una de las épocas más brillantes del circuito urbano y consolidaron al Club 600 como uno de los organizadores más activos del país.






































































































