ENTRENOS EN VILADECANS 1971

A mediados de septiembre de 1971, el Motocross vivió en Viladecans, Baix Llobregat (Barcelona), un reportaje privado con la Pursang MK5.

La presencia de la Bultaco Pursang MK5 fue, sin duda, uno de los focos de atención de la jornada. Esta generación de la legendaria moto de Motocross representaba uno de los avances más significativos de la saga Pursang hasta ese momento: un bastidor más ligero y una mecánica diseñada para competir con las mejores máquinas del panorama europeo, consolidando el espíritu competitivo de la marca catalana en la disciplina.

Para este reportaje se presentó el propio Ignacio Bultó, figura legendaria no solo por su apellido, ligado a la cúpula de Bultaco, sino también por su papel activo como piloto probador y embajador de la marca. La colaboración y la pasión de Bultó por el Motocross eran palpables. Para muchos, su presencia en Viladecans resultaba casi tan importante como la de cualquier corredor oficial.

Junto a Bultó brilló con luz propia Jorge Capapey, flamante Campeón de España de Motocross en 1971, que ya se había consolidado como referente absoluto de la escena nacional.

La jornada en Viladecans se presentó como un reportaje vivo, donde la cámara de Juan Luis Gaillard no solo captó resultados, sino también el ambiente, el rugido de los motores y la conexión entre máquina y piloto. Las imágenes de Capapey exprimiendo su Bultaco, así como las de Ignacio Bultó sobre la Pursang MK5, reflejan instantes que muestran cómo era el Motocross durante la explosión de los años 70.

Lo que podría haber sido una prueba más del calendario local terminó convirtiéndose en un testimonio del Motocross catalán y del empuje de Bultaco como fábrica. La Pursang MK5, con su evolución técnica, y los nombres de Bultó y Capapey ofrecieron una serie de imágenes que muchos aficionados aún recuerdan con nostalgia y orgullo por la etapa dorada del Motocross en Cataluña.