El 19 de marzo de 1968 se disputó una prueba de Motocross en la localidad de Cardona (Barcelona), una carrera que formaba parte del calendario de competiciones regionales catalanas de esa temporada.
Este tipo de pruebas, organizadas habitualmente por moto-clubs locales con el apoyo de la federación, eran fundamentales para el desarrollo del Motocross en Cataluña durante los años sesenta.
A finales de la década de 1960 el Motocross experimentaba un notable crecimiento en España, especialmente en Cataluña, donde existía una fuerte industria motociclista. Marcas como Bultaco, Montesa y Ossa desarrollaban motocicletas especializadas en competición lo que favorecía la organización de numerosas carreras regionales y nacionales.
Estas pruebas se disputaban normalmente en circuitos improvisados en las afueras de pueblos o ciudades, aprovechando terrenos agrícolas, colinas o zonas pedregosas que permitían diseñar recorridos exigentes con subidas, bajadas y saltos naturales.





































































































