X TRIAL DE SAN ANTONIO 1972

El X Trial de San Antonio se vivió como un verdadero encuentro familiar, donde las motos Bultaco volvieron a ser el corazón de la jornada. Más que una competición, la prueba fue una celebración de la pasión por el Trial en el seno de la familia Bultaco, reuniendo a pilotos, mecánicos y amigos en un ambiente cercano y alegre.

La jornada sirvió también para intercambiar consejos, probar ajustes en las Bultaco y compartir anécdotas, reforzando los lazos entre quienes hacían posible cada edición del Trial.

El X Trial de San Antonio reafirmó así la tradición de la familia Bultaco de unir deporte, pasión por la moto y convivencia, consolidando el evento como una cita entrañable y auténtica dentro de la historia del Trial catalán.