«Siempre he pensado que las motos pertenecen a sus creadores. Si algo pude aportar fueron muchas horas de trabajo con Antonio Cobas para poderle transmitir y demostrar las necesidades de una moto de Trial. Antonio estaba acostumbrado a la Velocidad y a tomar decisiones en función del cronómetro. En cambio, en el Trial, se tenía que fiar de las sensaciones del piloto. Esto le costó mucho de asumir. Pero, a pesar de las dificultades, conseguimos ganar dos pruebas de Campeonato de España».
«Toni era un piloto ‘de raza’. Pilotaba por instinto. A pesar de ser profesional y estar al máximo nivel, él competía por diversión y cuando dejó de divertirse se retiró. Toni es muy fácil y tenía las cosas muy claras».